Historia de la creatina

La creatina es un suplemento sumamente popular entre los deportistas y las personas con intención de aumentar su musculatura ya que ayuda a mantener por más tiempo las reservas de ATP y mediante ello se pueden ejercitar o realizar sus actividades por más tiempo y así, mejorar su rendimiento.

Pero la creatina no siempre fue un suplemento utilizado, sino que no fue hasta los 60′s cuando se comenzó a utilizar, a pesar de que fue descubierta en el año 1832. Mejor, contemos con más detallas la historia de este ácido orgánico que se encuentra presente en diferentes alimentos tales como la carne, lácteos, huevos y verduras, pero en estos últimos en una cantidad mucho menor.

Su descubrimiento fue en el año 1832 gracias al químico de nacionalidad francesa Michael Eugene Chevreul, mientras que 5 años más tarde, en el 1837, fue Lieberg quien sacó la conclusión que la acumulación de esta sustancia en el cuerpo se encuentra relacionada directamente con la producción muscular que se puede trabajar.

La investigación que realizó Lieberg fue mientras analizaba el contenido de la creatina en unos zorros salvajes comparándolos con zorros domésticos y el contenido de creatina que tenían, viendo que los que vivían activos tenían 10 veces más cantidad de aquellos que eran más pasivos.

No se sabe muy bien si los datos son reales, pero se dice que se comenzó a utilizar cuando atletas de la Unión Soviética la empezaron a emplear como suplemento en los deportes que realizaban allá por la década de los 60′s.

Los Juegos Olímpicos de 1996 realizados en Atlanta fueron considerados como “juegos de la creatina” a causa de la gran cantidad de medallas que se lograron en él. Igualmente, su uso no figura entre las sustancias prohibidas, pero muchos consideran que utilizarla es algo que va en contra de la ética del deportista.